En un ambiente prenavideño, un número relativamente grande de eventos tienen lugar cuando se trata de música. Es una buena tradición compartir la Navidad con algunos invitados y como corresponde a los anfitriones de nivel, en esta ocasión pudimos disfrutar de la fabulosa orquesta sinfónica de la región de Murcia.

Otro punto destacado de esta velada ha sido la actuación del conocido, popular y popular director de la Sinfónica de Torrevieja José Francisco Sánchez,en esta ocasión como director invitado. En compañía de estos artistas, fue un verdadero placer escuchar a los clásicos.

La verdad es que ver los clásicos nunca defrauda. Al comienzo del concierto especial, se interpretó la obertura de «Las bodas de Fígaro» de W.A. Mozart (hace una semana se cumplieron 230 años de su muerte). La Sinfónica de Murcia, dirigida por J.F. Sánchez, presentó esta deliciosa pieza de una manera excepcionalmente brillante, que desde los primeros compases permitió al conjunto orquestal brillar con una sonoridad exquisita que mostraba frescura, sutileza y pureza con un amplio rango dinámico. Lo mismo ocurrió en la ejecución de la siguiente obra, en la que el solista José Lozano Prior protagonizó el papel protagonista.

Aunque el concierto para fagot de C.M. Weber pertenece al repertorio obligatorio y preferido de todos los fagotistas, aparece solo ocasionalmente en el programa de orquestas sinfónicas o filarmónicas, así como obras compuestas para otros instrumentos de viento y así cada actuación se convierte en un verdadero atractivo y más aún si el solista es uno de los artistas destacados. Los torrevejenses tuvieron la suerte de escuchar al fabuloso fagotista José Lozano Prior, quien fue dirigido con el acompañamiento de la OSRM bajo la dirección del Maestro Sánchez y se deleitó con una hermosa ejecución. Desde el escenario, el viento soplaba con sonidos clásicos y románticos al mismo tiempo, donde todos los aspectos se reflejaban en la ejecución de la obra. José Lozano mostró su excelente técnica, musicalidad y talento interpretativo, ventajas que le permitieron mostrar también una amplia gama de timbres de su instrumento.

Cabe destacar el extraordinario acompañamiento de la orquesta bajo Sánchez, que crea una versión de ensueńo. Una linda versión de «Oblivion» de A. Piazzolla como propina, fue el agradecimiento por la calurosa bienvenida de la audiencia.

Con una versión composura y bien controlada, en la que la orquesta movía las cuerdas y los tutti rotundos con gran precisión, se interpreta la Sinfonía n.º 7 en La mayor de L.van Beethoven.

El maestro J.F. Sánchez y la Sinfónica murciana dieron vida a un Beethoven moderno, flexible y, sobre todo, muy sincero hacia el texto de la partitura. El característico ritmo «amsterdam» del primer movimiento se presentó con frescura y precisión rítmica, confirmando la personalidad de la interpretación rejuvenecida y maleable. Hermosos pianos y pianissimos de la segunda parte (Allegretto) condujeron a los movimientos rápidos fuertes y muy fuertes (scherzo y finale), manteniendo siempre la selectividad de la tonalidad. Fue un Beethoven que fascinó con muchos momentos extremadamente preciosos.

El «Séptimo» en la ejecución del OSRM, bajo la precisa dirección de J.F. Sánchez, se presentó con una auténtica paleta de expresiones sin incrementos innecesarios, lo que dejó al público de Torrevieja impresionado y entusiasmado. Los aplausos fueron debidamente recompensados con la repetición de la última parte del cuarto movimiento y finalizaron esta extraordinaria velada musical de una manera verdaderamente brillante y perfectamente implementada. ¡Bravi a tutti!

Antoni Jakubowski : Fuente Ritmo