El decimo concierto de Año Nuevo – Reyes, pasará a la historia. Gracia, chic y elegancia fueron los componentes del viaje musical, que estimuló rítmicamente y melódicamente a los oyentes, provocando muchas emociones, muy positivas. La Orquesta Sinfónica de Torrevieja bajo el impulso musical del maestro José Francisco Sánchez, en la sala del Auditorio Internacional, como siempre repleta hasta el último sillón, había sugerido una mágica excursión sonora, gracias a la compilación de las piezas encantadoras, alegres y populares cómo; valses, polkas, marchas y mucho más. Fluidos especiales llenaron la sala. Es increíble cómo la música elegida para esta fecha pueda provocar agradablemente los sentidos, poniéndolos animados y de buen humor. En realidad – eso es de lo que se trata….
Con el Preludio “Barberillo de lavapiés” de F.A. Barbieri, la orquesta mostró una fluidez temperamental, agradable y simpática. Bajo la conducción atenta de J.F. Sánchez, el público entró en un ambiente festivo, principalmente debido a la presentación de las piezas vienesas de la familia Strauss, que tradicionalmente ocupan la mayor parte del programa, aunque de vez en cuando también brillaban los sonidos de la música española u otra. Por primera vez en mi larga experiencia musical, he tenido la posibilidad de escuchar la interesantísima Obertura “Pique Dame” de Fr. Von Suppé, llena de virtuosismo, vigor y sorprendentes y contrastes dinámicos.
!!! Impresionante música!!!. Continuando el concierto, la orquesta explotó en una variedad de colores tímbricos, ofreciendo piezas de J. Strauss y P. Tchaikovsky, para terminar la primera parte con un fragmento de la zarzuela “La Torre de Oro” de G. Gimenez.

 

El ambiente alegre y ligero se manifestó aún más, durante la segunda mitad de concierto, y eso no por haber tomado una o dos copas de cava durante el intermedio, sino a través de la música conocida, gustada, pegadiza y fácil de reconocer. La OST y maestro J.F. Sánchez dieron una muestra de buen gusto al incrustar entre las piezas de los Strauss – (“Carmen”, ”Sangre Vienesa” y “Sturm Schritt”), partes de las zarzuelas españolas de F. Chueca – (“La alegría de la Huerta”) y M. Fdez Caballero – (“Jota de Gigantes y cabezudos”). También el lleno de humor teatral “Galop” de H.C. Lumbye ha sido de gran admiración pública.

Para terminar el programa previsto, los artistas ofrecieron una tradicional dosis de nostalgia vienesa con el vals de J. Strauss – “Danubio Azul”, pieza obligatoria para la ocasión, la que siempre evoca una emoción especial, al fin obligando a ofrecer un par de bises. Precisamente, esta vez no podría ser de otra manera. El Maestro Sánchez y la OST saben sorprender positivamente, lo que han hecho esta vez hasta el último acorde. Luego de una “Polka Rápida” de J. Strauss II, los percusionistas de la orquesta; Modesto Antonio García y Alejandro Pelegrín Lax, se presentaron tocando el famoso ”Czardas” de V. Monti para marimba y campanitas, en una versión chistosa, llena de chispa y virtuosismo casi circense. Y ya cómo despedida definitiva, no menos famoso “Radetzky Marsch”, por supuesto cómo siempre, con la participación activa del público presente.

Felicitaciones a la Orquesta Sinfónica de Torrevieja y al maestro J.F. Sánchez por una diversión excepcional a través de los sonidos populares y clásicos en un programa fascinante y concierto memorable. Con una brisa musical, los artistas cargados de buena energía e inspirados con el temperamento del director, provocaron alegría en los rostros de los oyentes, los que han pasado más de dos horas de sumo agrado. La sonoridad de la Sinfónica de Torrevieja, en todo su conjunto, fue realmente magnífica. Bravo a tutti y !!! FELIZ AŃO NUEVO !!!

La Sinfónica de Torrevieja brilló en el concierto de Ańo Nuevo – Reyes.